A los 14 años
gané de mi madre un saxofón alto para desarrollar la práctica
de este instrumento.
Desde entonces he usado el saxofón para alabar
a Dios. En el año de 2002 ya residiendo em la ciudad de Ponta Grossa
– PR, he percibido que precisaba mejorar mi técnica de ejecución
del saxofón. Fue ahí que busqué el Conservatorio
Dramático Musical Maestro Paulino Martins Alves y pude, en 2003, recomenzar
mis estudios técnicos. El profesor Fabian Lino me ayudó mucho
a mejorar mi técnica con el sax. Agradezco mucho a él por este
trabajo.
En el año de 2006 estaba muy preocupado con el
sustento de nustros misionários Oslei y familia (en litoral brasileño
- MEAP) y Jardel y família (en Mongólia – Ásia). Me
gustaría hacer algo personalmente para ayudar mejor financieramente
a ellos. Entonces, entiendo que fue Deus quien generó un incómodo
en mi corazón diciendo: “ ¿Qué vas a hacer con el saxofón?”
A partir de ahí, sentí una fuerte dirección de Dios
para comenzar un ministerio de realización y apoyo a misiones. A través
del saxofón quiero tocar y gravar CDs para evangelización,
levantar recursos financieros y despertar vocaciones misionarias en las iglesias
y otros lugares por donde yo pase. En este ministerio quiero tener los tres
saxofones principales más usados. El alto, el tenor y el soprano.
En el año de 2006 adquirí más un saxofón, el
tenor y ahora estoy orando y trabajando para tener también el soprano.
Así, me he dedicado a ese ministerio con el saxofón
juntamente con mi ministerio pastoral como Pastor Principal de la Iglesia
Evangélica Cristianismo Decidido de Ponta Grossa, Paraná, en
la cual sirvo al Señor desde julio de 2000.
“¡Abran los ojos y miren los campos! Ellos están maduros para
la cosecha.” Juan 4.35
“Por lo tanto, van y hagan discípulos de todas
las naciones, bautizándoles en nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu
Santo, enseñándoles a obedecer a todo lo que les ordené.
Y yo estaré para siempre con vosotros, hasta el fin de los tiempos.”
Mateus 28.19,20
Parábola de los talentos – Mateus 25. 14-30
“El señor respondió: ¡Muy bien, servo
buen y fiel! Fuiste fiel en lo poco, y yo le pondré sobre lo mucho.
Venga y participe de la alegria de su señor.”
Estoy dispuesto a usar los talentos que el SEÑOR
me dío para a Su glória y alabanza, para servirle, para a expansión
de Su Reino.
¡Que Dios bendiga grandemente tu vida!